miércoles, 22 de abril de 2009

Realizacion y tincion de extendido de sangre periferica



REALIZACIÓN Y TINCIÓN DEL FROTIS SANGUÍNEO

La práctica del frotis sanguíneo, también llamado extendido, es de gran importancia en hematología ya que el diagnóstico de muchas enfermedades hematológicas puede realizarse con sólo observar las características morfológicas de las células sanguíneas, de manera que éste no debe ser excesivamente grueso ni excesivamente fino. Todas las láminas por usar, sobre todo nuevas, deben ser limpiadas con algodón y alcohol al 70% para eliminar la grasa que viene adherida.

· MÉTODO DE LOS DOS PORTAOBJETOS

Materiales
- Alcohol al 70%.
- Algodón.
- Lanceta descartable.
- Portaobjetos de vidrios limpios y desgrasados (25 x 75 mm).

Fundamento
Consiste en la extensión de una gota de sangre sobre un portaobjeto (25 x 75),
empleando el canto biselado de otro portaobjeto de igual dimensión (Fig. 12).

Procedimiento
Una vez extraída la sangre con cualquiera de las metodologías, se coloca una pequeña gota de sangre (5mL) (aprox. 3 mm de diámetro) sobre un portaobjeto a 2 cm aproximadamente de uno de los extremos.

Colocar el canto de otro portaobjeto esmerilado sobre la superficie del primer portaobjeto (en la que se encuentra la gota de sangre) formando un ángulo de 45º.

Deslizar suavemente y a velocidad moderada el portaobjeto sobre el otro en sentido longitudinal, hasta que la gota de sangre quede bien extendida sobre la superficie del primer portaobjeto. El grosor de frotis sanguíneo puede variar según sea el ángulo que formen entre sí ambos portaobjetos. Así, si es superior a 45º, la extensión obtenida será gruesa y corta, si es inferior a 45º será larga y fina. El secado del frotis es a temperatura ambiente y en posición horizontal.

�� Zona excesivamente gruesa: Se halla en la región inmediata al punto de partida de la extensión (cabeza). En ella se aprecia siempre un aumento de linfocitos.
�� Zona excesivamente fina: Corresponde al final de la extensión y termina en un área donde las células adoptan una posición acartonada (barbas). En esta región existe un exceso de granulocitos y monocitos.
�� Zona ideal: Corresponde a la región intermedia del frotis y en ella existe un reparto equilibrado de células.

· COLORACIONES USADAS
Una vez seco el frotis, se procede a la tinción hematológica con el colorante de
Romanowsky, constituido por la mezcla de eosina y azul de metileno. Dentro de éstas tenemos:

-Colorante de Giemsa.
-Colorante de May-Grunwald.
-Colorante de Wright.
-Colorante de Leishman.

TINCIÓN CON COLORANTE DE WRIGHT

Fundamento
El colorante de Wright va a permitir suministrar un medio para estudiar la sangre y determinar las variaciones y anormalidades de estructura, forma y tamaño de los eritrocitos, su contenido de hemoglobina y sus propiedades de coloración. La información obtenida de un frotis de sangre periférica depende en gran parte de la calidad del extendido y la coloración.

Materiales
-Colorante de Wright.
-Frasco gotero.
-Solución amortiguada tamponada.

Procedimiento
Una vez obtenido el frotis sanguíneo, se le dejará secar entre 15 y 20 minutos.
Luego se coloca la preparación en un soporte y se cubre con el colorante de Wright, dejándolo por espacio de 5 minutos.
Posteriormente se añade solución amortiguada tamponada en partes iguales hasta obtener un brillo metálico, dejando 6 minutos adicionales.
Finalmente se lava con agua corriente y se deja secar.
Se coloca en el microscopio y, con pequeño aumento, se revisa la calidad de la coloración, la cantidad aproximada de glóbulos blancos y se escoge el sitio para iniciar el recuento. Se coloca una gota de aceite de inmersión y se enfoca a un aumento de 100x La forma de los glóbulos rojos se examinará detenidamente observando además del color (cantidad de hemoglobina), presencia de plaquetas, su agrupación y distribución.

Posteriormente, se hace el recuento diferencial de glóbulos blancos en 100 células, para lo cual se deberá conocer las diferencias entre neutrófilos, eosinófilos, linfocitos y monocitos.

Una extensión de sangre bien teñida debe caracterizarse por una buena diferenciación de las estructuras subcelulares en los leucocitos, una coloración rosada de los hematíes y la ausencia de precipitados.

Los defectos más frecuentes observados en la tinción del frotis sanguíneo son:

Coloración excesivamente azul, debido a:

�� Frotis excesivamente grueso.
�� Lavado insuficiente.
�� Tinción muy prolongada.
�� Empleo de colorante excesivamente alcalino.
Coloración con una tonalidad rosada:
�� El colorante, el tampón o el agua de lavado tienen un pH demasiado ácido.

Presencia de precipitados:

�� Obedecen a una acción excesiva del colorante. Esto se puede evitar con la filtración.

1 comentario:

  1. muy bien de todas las tecnicas que e visto esta me ha servido mucho gracias por el aporte




    dagoberto

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